La nueva letra escarlata
INTRO La letra escarlata y otras marcas El último día de nuestra estancia en Helsinki, cuando concluía el mes presencial del Máster Internacional en Nuevas Retóricas en la Visualización de Datos, le regalé a Eva Renn un ejemplar de La letra escarlata , de Nathaniel Hawthorne. Después de tantos meses de clases online, aquel último mes nos había permitido trasladar nuestras discusiones fuera de las pantallas, prolongarlas por las calles de la ciudad y complicarlas con asuntos que difícilmente habrían encontrado acomodo en el programa académico. Eva regresaría a Estocolmo, donde trabajaba para Ericsson como especialista en minería de datos, y yo volvería a España. Nos despedíamos después de varias semanas en las que habíamos aprendido bastante más el uno del otro de lo que probablemente figuraba en los objetivos del máster. Le entregué el libro sin ceremonia. Lo sacó de la bolsa, reconoció el título y se quedó inmóvil durante unos segundos. Después levantó la mirada y ...