Simbiosis al margen de la ordenación atómica
Un manifiesto para una nueva práctica creativa No trabajo desde la lógica del átomo. No creo que la creatividad nazca de un yo aislado, propietario, encerrado en sí mismo como si la obra fuese un acto de generación espontánea. Todo lo que hacemos parte de lenguajes heredados, imágenes que provienen de otros, estructuras que nos preceden y que se transforman al pasar por nuestras manos. La cultura siempre ha funcionado como una corriente continua de préstamos, mezclas y mutaciones. Creer lo contrario es un mito moderno que ya no sirve para explicar el mundo en el que vivimos. Mi relación con la inteligencia artificial nace de esa conciencia. No la uso como una herramienta que imita ni como un reproductor automático de estilos. La recibo como una presencia que amplifica mis procesos, que tensa mis intuiciones y que me obliga a pensar más lejos de lo que alcanzaría con mis propios límites. La IA no anula mi criterio y tampoco pretende sustituirlo. Funciona como una inteligencia que conv...