Entradas

Mostrando entradas de junio, 2026

Momentos, Capítulo 1: Ya entonces, todo era lenguaje

Imagen
  Hubo un momento del siglo XX en que algunos de los pensadores más brillantes de Europa comenzaron a sospechar que el ser humano no ocupaba el centro de su propia casa, y esa creencia no apareció como una serie de derivas que fueron erosionando la imagen del sujeto soberano, dueño de sus palabras y propietario último del sentido. Antes de que las inteligencias artificiales empezaran a escribir, traducir, conversar o fabricar imágenes, una parte del pensamiento contemporáneo ya sabía que el problema no estaba solo en la conciencia, la intención o la identidad, sino en el lenguaje, en sus estructuras, sus dinámicas, sus herencias y en su capacidad para hablar a través de nosotros incluso cuando creemos estar hablando desde nosotros mismos, y quizá por eso la irrupción de la IA no resulte tan extraña como parece, porque solo ha hecho visible con una crudeza nueva algo que ya se estaba moviendo bajo nuestros pies. I Durante mucho tiempo seguimos imaginando el lenguaje como una especie...

Heridas, Capítulo 6: Conclusiones para una historia sin final feliz

Imagen
INTRO Hemos recorrido un largo camino juntos, desde las heridas narcisistas de Copérnico, Darwin y Freud hasta la cuarta herida de la inteligencia artificial que nos iguala sin sentir, la quinta de la posible conciencia artificial, la sexta del colapso ecológico, y más allá, hasta esa última herida que quizás sea la definitiva: reconocernos como especie fallida, como un error trágico de la evolución que se toma a sí mismo demasiado en serio. En el camino, hemos hablado de TierraComún y de Palantir, del terrestre digital y de la lucha de clases como cuestión de zoología, de la desobediencia civil y de la impotencia aprendida, de la policía que golpea a una maestra jubilada mientras protege a los ultras, del desmantelamiento del estado del bienestar y del crecimiento de las dictaduras al amparo del capitalismo.  Y al final, como ya has leído, no hay un final feliz. No lo hay porque las estructuras de poder son inexpugnables, la violencia está monopolizada por los depredadores, y la c...

Heridas. Capítulo 5: El terrestre digital y la última herida

Imagen
 I La figura del terrestre digital Tras asomarnos a Palantir, esa corporación que factura miles de millones mientras alimenta guerras, vigilancia y deportaciones, la desesperación parece casi razonable. ¿Qué puede un lector solitario frente a un monstruo así? Esa pregunta, formulada con cansancio, ya contiene parte de la trampa. El pesimismo es uno de los mejores aliados del señor feudal porque quien pierde la esperanza rara vez se organiza. Necesitamos una figura capaz de actuar aquí y ahora, sin esperar a que lleguen grandes transformaciones, colapsos redentores o milagros institucionales. La tomo de Bruno Latour, que distinguió entre los Humanos, todavía fascinados por la promesa del progreso infinito, y los Terrestres, aquellos que han comprendido que existe un suelo, que hay límites y que vivir consiste en aprender a habitarlos. Pero no la presento como una receta infalible, sino como una hipótesis habitable. Es un ensayo de postura, no un manual de salvación. Su valor no está...

Heridas. Capítulo IV. El Anti TierraComún: por qué Palantir es el señor feudal que necesitas conocer (y que tú, sin saberlo, ya sirves).

Imagen
  I El capítulo anterior terminó con una declaración tan crepuscular como cierta. TierraComún, esa inteligencia artificial comunitaria, frugal, democrática, orientada a la suficiencia y al cuidado de los ecosistemas, no es una alternativa viable al extractivismo digital. En el mejor de los casos, es un ejercicio político bienintencionado; en el peor, una trampa que canaliza la disidencia hacia tareas irrelevantes mientras el poder real sigue intacto. No existe microprocesador fabricado en una cooperativa, ni servidor comunitario que no dependa de cadenas globales de minerales, ni asamblea vecinal capaz de disputar el control de las fundiciones, los cables submarinos o las patentes. TierraComún es imposible. Entonces, ¿qué queda? Queda Palantir. Porque si el sueño de una inteligencia artificial al servicio de las comunidades es irrealizable, su pesadilla, una inteligencia artificial al servicio de la guerra, la deportación y el control, no solo es realizable, sino que ya está en mar...