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Mostrando entradas de agosto, 2026

Momentos. Capítulo 6-Parte 1: Ya entonces, todo era muerte

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INTRO Después del lenguaje, la realidad, el tiempo, la consciencia y el cuerpo, la muerte podría parecer simplemente el último territorio de esta serie, aunque quizá llevemos desde el principio dando vueltas a su alrededor. El lenguaje nos permite traer hasta el presente aquello que ya no está, la realidad depende de una arquitectura perceptiva que desaparecerá con nosotros y el tiempo adquiere buena parte de su sentido porque sabemos que todo termina. La consciencia sigue siendo el lugar desde el que intentamos imaginar nuestra propia ausencia sin conseguir explicarla, mientras el cuerpo, aquella frontera que parecía separar con claridad un interior de un exterior, lleva toda la vida sustituyendo materia, eliminando células, reparándose, envejeciendo, acomodándonos de forma velada a nuestra desaparición. Ya lo escribió Philip Roth en su novela Elegía : «La vejez no es una batalla, es una masacre». Espero que esta serie MOMENTOS se perciba como vanos intentos de acercarnos a una incert...

Momentos. Capítulo 5-Parte 2: Ya entonces, todo era cuerpo

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I Basta observar cómo cambia nuestra postura al entrar en una iglesia, una piscina, un hospital, una oficina o una habitación donde alguien duerme para comprobar que el cuerpo nunca se limita a ocupar un espacio, también aprende a relacionarse con él. Hay sitios donde hablamos más bajo, otros donde ocultamos determinadas partes, situaciones en las que dejamos que un desconocido nos toque y otras donde unos centímetros de proximidad resultan insoportables. Nada de esto modifica de inmediato nuestros huesos ni nuestros órganos, pero acaba calando en la manera de actuar en el mundo y de reconocer nuestro propio cuerpo dentro de él. Judith Butler estudió cómo el género se forma mediante la repetición de normas, gestos, expectativas y prácticas que terminan pareciendo naturales cuando ya hemos olvidado cuánto costó aprenderlas. Su idea de performatividad se ha simplificado muchas veces como si adoptar un género consistiera en representar un personaje, aunque el asunto es bastante menos volu...

Momentos. Capítulo 5-Parte 1: Ya entonces, todo era cuerpo

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  INTRO Después del lenguaje, la realidad, el tiempo y la consciencia, parecía inevitable llegar al cuerpo, aunque quizá llevábamos hablando de él desde el principio sin advertirlo. El lenguaje necesita algo capaz de producirlo y recibirlo, nuestra idea de realidad depende de sentidos que seleccionan y ordenan lo que llega hasta nosotros y el tiempo deja sus marcas en tejidos que envejecen, cambian de ritmo y terminan desapareciendo. Incluso la consciencia, cada vez que intentamos averiguar dónde ocurre, acaba devolviéndonos a una materia organizada cuya relación con la experiencia sigue sin estar del todo clara. Este quinto capítulo no abre, por tanto, un territorio nuevo; hace visible el lugar donde los anteriores ya se estaban encontrando. Reconocer un cuerpo parece mucho más sencillo. Tiene forma, volumen, órganos y una superficie que lo separa de aquello que lo rodea. Podemos medirlo, pesarlo, fotografiarlo, auscultarlo, operarlo y representar con bastante exactitud buena part...

Momentos. Capítulo 4-Parte 2: Ya entonces, todo era consciencia

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INTRO La habitación sin habitante Durante siglos hemos imaginado la consciencia como una habitación interior. El cuerpo establecía sus límites, el cráneo parecía protegerla y la piel separaba con bastante claridad aquello que ocurría dentro de nosotros de cuanto pertenecía al mundo exterior. Pensamientos, recuerdos, deseos o miedos podían entenderse así como acontecimientos privados que sucedían en algún lugar inaccesible para los demás. Cada persona habitaba su propio dentro y observaba desde allí una realidad situada al otro lado de la frontera. Esa imagen comienza a resultar insuficiente. Nuestros recuerdos se reparten entre el cerebro, los objetos y dispositivos que utilizamos; una parte de nuestra orientación depende de sistemas externos que apenas conocemos; las redes intervienen en aquello que vemos, recordamos y deseamos, mientras las inteligencias artificiales han comenzado a utilizar el lenguaje de la intimidad sin que sepamos si existe alguna experiencia detrás de sus palab...